siguiendo las enseñanzas de Karlfried Graf Dürkcheim

Son las pequeñas cosas
las que necesitan de nosotros,
pues somos nosotros
quienes les insuflamos vida.
Por ello tomadlas,
mis manos,
llenas de amor,
como si cada cosa,
sin nosotros,
permaneciera finalmente sola.

Karlfried Graf Dürkcheim