siguiendo las enseñanzas de Karlfried Graf Dürkcheim

Karlfried Graf Durckheim: The Path of Initiation (El Camino de la Iniciación) TRADUCCION ORIENTATIVA

Traducción orientativa del audio que se escucha en el Video de Youtube titulado:

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Junco KGD

Traducción orientativa del audio que se escucha en el Video de Youtube titulado:

 

Karlfried Graf Dürckheim: The Path of Initiation –  Karlfried Graf Dürckeim: El Camino de la Iniciación

La primera experiencia de mi vida, que yo recuerde, es el encuentro con la muerte. No tenía ni dos años cuando me metieron en la habitación en la que mi abuela yacía muerta en la cama, y todavía hoy recuerdo la extraña atmósfera, el silencio, la habitación llena de un aroma particular. Estoy seguro de que nuestros sentidos están más cerca de Dios que nuestros pensamientos.

 

(Retrato de Dürckheim tras imagen con maestro zen. Comienza música)

 

Todos nosotros vivimos momentos privilegiados, en la naturaleza, en el silencio del bosque, en una noche estrellada, en el arte, (…) … en la música, en donde la palabra arte no es suficiente para describir. Esta es la llamada, que te coloca en el camino. Comenzar a trabajar en ti.

 

(Imagen de casa en montaña nevada y pintura tinta china)

 

No solo hay experiencias místicas, que son regalos de lo Divino, sino que hay algo más también que es la experiencia iniciática. ¿Qué significa “iniciática”? Abrir la puerta hacia misterio que somos en la profundidad de nuestro ser. El poeta Novalis dijo una vez “todo lo que es visible es lo invisible, crecido (desarrollado) hasta el estado de misterio. El ojo que se abre a lo invisible prácticamente no ve nada “.

 

(Dibujando círculos en un papel)

 

Es la persona en su totalidad la que se implica en la apertura de esos ojos. Pero, cuando nos referimos al cuerpo, debemos distinguir entre el cuerpo que tenemos y el cuerpo que somos. El cuerpo que tenemos tan solo busca salud, eficacia y no sufrir. El cuerpo que somos es una cosa enteramente diferente. Es una forma de ser que nos permite saborear siempre en nuevas formas el gran misterio que somos en nuestra esencia. Nos ha sido dado para que se nos permita ser encontrados.

 

(Caminando por la nieve. Caseta en la nieve)

 

6 de febrero de 1988 (10 meses ante de la muerte de Dürckheim)

 

(Dürckheim en la cama)

 

Dürckheim (D)

Visitante (V)

 

V: No quiero cansarte.

D: No me permito cansarme. Pongo todo a una distancia. No hay nada que pueda cansarme.

V: Déjanos saber cuándo quieres que te dejemos.

D: Estoy siempre feliz de verte. Tienes buena mano.

V: ¿Si? ¿Se siente bien cuando pongo mi mano ahí?

D: Tienes buena mano. Una mano grande. Eso es muy importante. Debes saber que estrechar la mano de alguien es bueno. Lo bueno ha de pasar de tu mano a la mano del otro. Hay una corriente beneficiosa que surge de tu mano. Debes saber eso. Y aceptarlo.

V: Me has dado un gran regalo.

D: Debes aceptarlo. Has de ser consciente de que cuando colocas tu mano sobre alguien, ese algo surge y circula a través.

V: Tú, querido amigo, has dado mucho con tus manos.

D: Sí, a menudo, he trabajado mucho con mis manos en mi vida. He sido capaz de tocar a personas.

V: Has hecho mucho bien.

D: Sí, creo que sí. Con mis manos.

V: Tú tienes buenas manos.

D: Es un regalo (un don).

V: ¿Un regalo que tú recibiste?

D: Por supuesto que sí, un gran regalo, gracias al cual hice mucho bien a mucha gente.

V: ¿Siempre supiste que lo tenías? ¿O un día apareció?

D: Siempre lo supe. Desde mi juventud.

V: Y toda la vida que has dado, nunca te la quitaste a (sacaste de) ti mismo.

D: Al contrario, a mi me da vida. Si yo doy algo a alguien, yo soy el primero en recibir el beneficio de ese regalo. Sabes que no es broma, es así como es. Mi querido amigo, gracias por tu visita. Esperé largo tiempo tu visita. Hacemos buena pareja.

V: Una buena pareja. Adiós, Karlfried.

 

(Caminando por la nieve. Trueno)

 

Lo que buscamos está (es) más allá del tiempo. Está además ahí. Nosotros somos ello.

Debemos ahora progresar en el camino. Y es el camino que se hace (que llega a ser) un camino que no tiene objetivo (o meta). No llegamos. Creo que seguir a Cristo no quiere decir simplemente “hacer el bien a los demás”. No. Es especialmente seguir el camino de la aceptación de lo inaceptable. La muerte. El absurdo. La soledad. Estos tres inaceptables eventos, que Cristo aceptó. Nadie aceptó su trabajo y, de repente, total aislamiento. Ten por seguro que si eres capaz de aceptar lo inaceptable de este aislamiento, tú de repente te encontrarás siendo recibido por brazos invisibles y te darás cuenta de que te encontrarás no solo en comunión sino al resguardo de todo.

 

(Tinta china. Bosque nevado)

 

Tan pronto como tienes una experiencia de la Presencia de Dios, tú te das cuenta que te encuentras desprendido (retirado) de Dios como nunca antes. Cuando tenemos esta experiencia podemos descubrir la dicha (gozo) de quedar en un anhelo expectante. Esta es la gran diferencia entre Oriente y Occidente. Para los budistas, el anhelo es alcanzar (llegar a ser) el gran Vacío, el gran Uno. Y ya está. Para nosotros, es un pasaje (tránsito), es el ser existencial al que regresamos como testigos de la realidad que hemos sentido en nuestra experiencia iniciática.

 

(Rostro de Dürckheim)

 

El miedo a la muerte se desvanece en la medida en que hemos encontrado el contacto con Dios en nuestra vida existencial, y entonces somos capaces de dejar ir el ser, el que todavía quiere hacer, de dejar ir todo. Abrirse. Y entonces es cuando la muerte puede llegar a ser una delicada transición.

 

(Grupo haciendo zazen. Dürckheim toca la campanita)

 

Jung, mientras pasaba hacia “el otro lado”, susurraba una y otra vez “qué maravilla, qué maravilla”. Es magnífico saber que un hombre como Jung fue capaz de morir de esta manera. Regresar es triste puesto que solo podemos decir “Dios mío, aquí estoy otra vez en esta pequeña caja”. Este es el ser existencial, en relación a la Esencia Divina. Una caja pequeña.

 

Sin embargo, es nuestra oportunidad para abrir la puerta.