siguiendo las enseñanzas de Karlfried Graf Dürkcheim

Karlfried Graf Dürkcheim

Karlfried Graf DürkcheimNació en Alemania a finales del siglo XIX. Muy joven participó en la Primera Guerra Mundial, donde el contacto con lo cotidiano y la cercanía de la muerte despertaron en él sentimientos que cambiaron radicalmente la orientación de su vida. Tras la guerra cursó estudios de Filosofía y Psicología, enseñó como catedrático en las Universidades de Leipzig y de Kiel.

En 1938 viajó a Japón, permaneciendo allí hasta 1947. A su regreso a Alemania se instaló, junto con María Hippus, compañera en el trabajo y más tarde en la vida, en un pequeño pueblo, Rütte, en la Selva Negra, iniciando juntos lo que se ha dado en llamar “Escuela de Terapia Inciática”, donde ambos dedicaron el resto de sus días a guiar y acompañar a quienes deciden entrar en un proceso de cambio integral.

Más allá de datos, Karlfried Graf Dürkheim era alguien que, viéndole, yo sentía que lo que decía era verdad, y que por ser quien él era, daban ganas de seguirle. Murió el 28 de Diciembre de 1988 y como dice su epitafio “Un gran corazón ha dejado de latir”.

“Al hombre le es confiado su propio camino interior y su obra visible. En el fondo de su Ser siente la necesidad y la bendición de un progresivo caminar en una madurez interior, sin la cual no es posible la paz.”

Karlfried Graf Dürckheim