siguiendo las enseñanzas de Karlfried Graf Dürkcheim

Zazen. Meditar en silencio

salaEs un ejercicio meditativo, en quietud y silencio. Consiste en sentarse, bien sostenido sobre la propia base, bien estables, en un buen contacto con el suelo. Y desde esa actitud de arraigo, tender hacia lo alto, bien derechos, bien presentes, en una actitud de dignidad. Las manos recogidas en un gesto de unión, la mirada posada en el suelo.

Así el silencio se va haciendo profundo, ejercitándose en una plena atención, para lo cual se sigue el curso de la respiración.

Los frutos que se derivan de esta práctica son tan variados, como lo son las personas que a ella se entregan. Pero en todos, a medida que se practica, se irá produciendo un mayor asentamiento y estabilidad, acompañado de sentimientos de bienestar, solidez y confianza; ello irá posibilitando el vivir de una manera más adecuada los requerimientos del mundo, de las circunstancias y de uno mismo, con un sentimiento de libertad y orden interno. El cuerpo cambia a la vez, tomando su fuerza y buena forma; la mente se hace más lúcida y la voluntad queda fortalecida.

Nuestra práctica de ZAZEN está avalada y tutelada por el Monje-Sacerdote budista japonés YASUSADA SEKI SENSEI, de la Escuela Rinzai. Cada año, personalmente, nos guía y acompaña en un Sesshin.